lunes, 29 de junio de 2020

Ni una palabra más..

A punto de cumplir 30 años, se llevaron una parte de mi corazón, pero debo decir que a esta altura no se siente igual que hace un par de años. Por eso mi estimado ahora que estás lejos en todos los sentidos, quiero que sepas:

El inicio de esta nuestra historia fue algo que no esperaba, mucho menos hubiera creído que tú lo hayas traído desde hace un tiempo atrás. Aunque al inicio te confieso que tuve mucha desconfianza, debo decir que tu mejor arma fue conocerme, para bajar todos los muros que yo pude haber puesto; me quedé sorprendida cada vez que te descubría, sobre todo porque sabía que tenías mucha reserva; como te dije, ojalá nuestros tiempos hubieran coincidido  y es algo que siempre  me iba a pesar.
Realmente para mí el tiempo compartido ha sido una de las mejores experiencias de mi vida, puedo decirte que no soy la misma desde que nos conocimos hasta el último momento, sos eso que he buscado: alguien para crecer en muchos aspectos de la vida, un conversador eterno, ternura pura, sabiduría invaluable, amor tangible, pero que hoy el tiempo me ha dicho que me equivoqué donde buscar.

Dejame decirte que somos libres, sin culpas ni rencores, has sido la excepción a la regla, no estoy molesta por lo sucedido, pero no te oculto mi tristeza; sin embargo he aprendido que el tiempo ha sido el mejor alivio para esto, espero al menos no encontrarte en mi camino, mientras mi vida busca nuevamente la paz, porque ya hace mucho no sanaba cosas así; quién sabe si ahora me tome más tiempo del que usualmente me llevaba. 

Y como dijo José José: "Que triste fue decirnos adiós, cuando nos adorábamos más".

martes, 7 de agosto de 2018

Un espacio para mí.



Y justo cuando leí las las palabras que no eran para mí, respiré profundo, pues ese era mi último suspiro para todo, porque en ese momento se me acabaron las energías hasta para discutir, me di por vencida, me sentí agotada de luchar por lo que nunca ha existido ni existirá. 

Me quedé sin palabras y ante muchas nuevas situaciones no supe como reaccionar, así es que hice lo que más de alguna vez me ayudo a no cometer errores: me quedé callada, respiré profundo de nuevo y sentí como el estomago se me quemaba y el pecho se me hundía, supe entonces que había entendido que no había un lugar para mi, que de hecho nunca lo hubo; y me ahogue en aquel océano, en las olas que siempre soñaba que me rebasaban y por más que luchaba, más me hundía.


Debo decir que los días han sido largos, quise estar dormida para no sentir aquel vacío que iba desde la garganta hasta los pies.


Me resisto a querer aceptarlo y quiero quedarme, pero me agoté y por ahora necesito las energías para llorar, porque sentir también es cansado, para experimentar el dolor de haber amado, que necesito que duela para sanar. 



Que no le guardo ningún rencor, ha sido duro para mi decidir irme y la incertidumbre que hoy comienza me da temor, sentí eternos los días porque me sentí rebasada, porque es en vano competir o querer ser mejor para nada.

Pese a todo no me arrepiento de nada o quizás si: de haber llegado tarde. Sin embargo no puedo dedicarme a solo vivir el momento, porque esto en específico difícilmente puede sostenerse y  también esperar lo que no va pasar es una de las cosas que más duele...


domingo, 14 de mayo de 2017

Déjalo ir...





Ya va ser un año desde que aquella confusión se convirtió en una realidad inesperada, donde el tiempo con vos me generaba una sensación de bienestar que hace tanto no experimentaba y pese a que soy una persona demasiado arriesgada, todavía me cuestiono como tuve el valor de tomar un atajo sabiendo que no me iba a llevar a nada.

Y es que me ganaron las ansias de saber más de vos, de no quedarme con lo que todos veían a diario, no, yo no quería eso, yo quería llegar donde nadie había tenido el valor de conocerte y aunque el tiempo se fue demasiado rápido, me di cuenta que pese a cualquier circunstancia nunca fuiste una mala persona conmigo, pero no fuiste capaz de demostrar quien sos realmente, no te juzgo por el miedo que experimentas o más bien el miedo a la libertad que aún seguís viviendo, pero fue tu superficialidad la que me orillo a seguir buscando mi libertad, porque no quise quedarme mientras vos mismo te cortabas las alas para volar.

En el aire quedan unas palabras que dicen: 


Y aunque  no existamos el uno para el otro, no dejé de quererte.

domingo, 23 de abril de 2017

De regreso a la vida.


Han pasado dos años desde la última publicación, pese a que me llevó mucho tiempo recuperar el acceso de este espacio lo conseguí.

En dos años han cambiado muchas cosas, revise las publicaciones anteriores, la fidelidad del tiempo siendo el lunes el día asignado para compartir lo que surgía dentro de mí; hace dos años cuando apenas alcance a dejar unas pocas palabras del último amor que me rompió el corazón; y aunque ahora ya no soy la misma, procuré disfrutar el ritual que componía el escribir un par de palabras, como esperar que las estrellas cubrieran más el cielo mientras el silencio de la noche envolvía mi alrededor, y escuchar un par de canciones que sólo me servían para aislarme más de lo que pasaba junto a mi, leer una y otra vez cada una de las líneas para saborearlas y que cuando estas vieran el mundo, fueran lo más fiel a quien soy yo.

Por eso decidí darle vida nuevamente a este mi espacio, que por mucho tiempo me acompañó y me llenó en gran medida, pero a diferencia de las publicaciones anteriores, ahora ya no hay puntos suspensivos, es el aquí y el ahora, se dice lo que se vive y lo que se experimenta.

domingo, 14 de junio de 2015

Esa no era yo...

Esa no era yo, la cegada ante un hombre que no supo ver cuanto mi corazón se había puesto completamente dispuesto, sin medida, sin limite, no, esa no era yo.

Esa no era yo poniendo toda mi lealtad y confianza en manos que sólo querían tener miserias entre sus dedos.

Esa no era yo, negando todo cuando a mi alrededor  todo se derrumbaba.

Pero entre muchas palabras que el dolor puede generar, me he experimentado viva, me he visto cuan buena persona he podido ser sin ningún alarde, porque como me dijo mi amigo, amaste con libertad y ahora debo de perdonarle por libertad, paz y felicidad para mi misma. 

Sin embargo querido mio aunque muchos sientan pesar porque hiciste trizas mi corazón, simplemente me he probado a mi misma cuan valiosa soy, que no necesito un compañero que subestime mi fortaleza ante las adversidades, que piense que soy igual que él limitándome a amar, no, esa no era yo.

Yo soy el alma libre que quiso compartir el mundo con vos, no con dobles caras, no con máscaras sino con toda la transparencia y sinceridad que siempre mostré, que no necesité de amoríos tontos que te engañan para sentir que compensaba lo que "no tenías", porque yo simple y sencillamente di lo mejor que en ese momento pude ofrecer, cuan satisfactorio fue darme cuenta que soy capaz de dejar mi egoísmo de lado por el bien de otro, que si mi fe por alguien puede ser tan grande, como debe de ser la fe que puedo tenerle a mi creador; pero a la vez entendí porque muchos corazones se enfrían, se blindan, se resguardan o se endurecen y tu pobre corazón era como esos, que se negaron a darse cuando debieron dejarse amar, eras un corazón herido que generalizó que todas son iguales, pero esa no era yo.

Finalmente no son mis palabras para juzgarte sino para manifestar lo que entre mis escombros encontré, te perdono como ÉL me ha perdonado a mi, como lo dije antes, por mi libertad,mi paz y felicidad.






domingo, 10 de mayo de 2015

Entre mis líneas...







A lo largo de tiempo la manifestación verbal tiene una mayor valoración de aquello que no lo es. Generalmente lo que decimos a través de nuestra voz pareciera que es  el único medio por el cual podría dejarse fluir tanto que nos acongoja. 

Recientemente quise conocerme de diferente forma, en una forma no verbal y aunque ya hace un par de semanas tuve la iniciativa de comprar una libreta, un par de acuarelas y algunos plumones, definitivamente es difícil explicar la experiencia que ayer viví, pues experimentar la sensación de vaciar es algo que todos deberían de vivir una vez en la vida al menos. 

Cuantas veces ha sido difícil ponerle nombre a lo que sentimos, y realmente cuanto nos hemos perdido de manifestarnos en muchas cosas que no sea el habla, sentir ese alivio de haber sacado algo que nos aprisiona y que por mucho que queramos liberar no sabemos como. 

No soy artista, soy psicóloga que busca experimentar la vida en diversas formas para poder tener un panorama más amplio de conocer la humanidad, en esta oportunidad no sólo quiero aprender algo nuevo, sino verme desde otro ángulo, saber aún más quién soy, pues ante muchas transiciones inesperadas tengo que tener apertura a todo lo que está llegando.


domingo, 5 de abril de 2015

Trotamundo

"hace dos meses el hombre que amaba me rompió el corazón"


Yo que cuando apenas empezaba la universidad veía tan lejana la posibilidad de conocer tierras diferentes a las que pertenezco, pero no me imaginé que lo que consideré imposible un día sería realidad.

Siempre he degustado de los viajes, por muy lejos o cortos que sean, me encanta llenarme de los detalles que cada entorno tiene, lo peculiar de los viajes que he realizado es que han tenido un antecedente de un corazón buscando aire fresco para respirar.

No olvido el momento de la fotografía, sentada frente a la Antigua con el imponente volcán de agua, respirando un aire que no es de mi natal El Salvador cuando de repente del pecho me emanan las palabras diciéndome "hace dos meses el hombre que amaba me rompió el corazón". Siempre he valorado lo curativo que puede ser un viaje, es un acto simbólico de apartarnos de algo que nos ha causado dolor, es hacer tangible el hecho de estar conmigo misma para digerir todo lo que en un momento me ahogó, no puedo decir que estoy totalmente curada, pero es maravilloso retirarse un momento para regresar con un aire diferente, experimentar precisamente el hecho de soltar la carga extra que en un momento es insoportable.

Debo de decir que cada experiencia ha sido para tener más hambre de comerme el mundo, de abrir más la mente como dice un amigo, pero sobre todo de atesorar lo que cada viaje significa.