
Siempre me preguntaba por qué esperabas que las cosas te pasaran para que recapacitaras, siempre me preguntaba por qué no entendías lo que te pasaba, siempre me preguntaba porqué no aprendías a pesar de que la vida te lastimara tan fuerte, pero primordialmente porqué a pesar de todo no tomabas la vida en serio.
Pero me equivoqué, charlando con vos me doy cuenta que has entendido lo fuerte que ha sido cada experiencia, las consecuencias que pueden tener algunas decisiones, lo doloroso que es mirar hacia atrás y ver que lo tenías todo y ahora no tenés nada, y peor aún, perdiste más de lo que te imaginaste, veo también que ante la situación tan difícil que vivís no dejas de lado tus objetivos.
Recuerdo que me recalcaste más de una vez, que habías vivido más que una persona de cuarenta años, entonces internamente reí, porque tenías razón, pero no reía por el hecho de que eso fuera verdad, reía porque a pesar de haber vivido tantas experiencias no las utilizaste a tu favor, en aquel momento me dije a mi misma: “sí, has vivido más de lo que me puedo imaginar, pero no has aprendido acerca de lo que te ha ocurrido, porque si hubieras aprendido, tu realidad fuera otra.”
Y entonces lloras en silencio porque te duele en el orgullo estar así, no te culpo que llores, te culpo por nunca haber dejado ese orgullo de lado para ser mejor, porque quisiste tenerlo todo y ahora te quedaste con nada. Y ese mismo orgullo es el que te tiene estancado y no te deja ver más allá del horizonte
Tu único consuelo son los recuerdos, pero no podes vivir sólo de eso, tenés que enfrentar el mundo como lo hiciste una vez, ponerte de pie, sacudir el polvo de tu cuerpo y seguir adelante, si tuviste el coraje de caer tienes que tener el mismo para seguir.
Y una noche charlando dejaste tu orgullo de lado, y después haber esperado cinco años terminaste diciéndome que..
2 comentarios:
Si Dios, en su magnifica gloria y bondad, nos da una segunda oportunidad, no es para quejarnos de lo que nos paso, sino para que desde esa realidad, aprendamos a salir adelante, siempre de su mano...
Bendiciones...
Vieras; has tocado algo interesante, el orgullo; el hecho de quedarte atrapado en el tiempo...y pensar y pensar que hice mal y decir...quisiera regresar...porque no cedí. Ser consientes de nuestras faltas y distracciones por llamarlo de un modo; siempre nos hace mas fuertes....al final siempre hay una segunda oportunidad solo falta dejar atrás lo que se debe...y seguir abriendo ventanas y puertas; saber darle vuelta a la hoja. El fin de una etapa es solo el comienzo de otra; lo que paso ya esta superado y esto nos ha preparado para pasar mejor la próxima...
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