Hace cinco meses mi querido formador Carlitos, me compartió esta pequeña historia en un post escrito en Junio.
Quién extraña más el momento? La princesa que ve el astro pasar o el astro que ve a la princesa quedarse? No lo sé. Pero momentos como esos, no se miden en segundos, sino en latidos. Si sé una cosa: que por un momento la princesa y el astro fueron uno, bailaron al unísono sus corazones, y nutrieron el universo con algo que también mueve montañas: Amor. Y el universo en ese momento… también fue feliz :)
Gracias Carlitos, mi pequeño corazón siempre agradecerá tus lindos detalles. :)

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