Estas fechas de febrero me ponen nostálgica, colores rojos por acá, combinados con blanco y ciertos sabores que se mezclan entre si, para darle gusto a los sentidos. Preferí quedarme en casa pensando que escribir y eh aquí mis letras...
El sábado por la tarde me fui a don rúa, realmente no recuerdo que iba pensando en el camino, ah sí, iba a llegar tarde. Después de haber llegado y haber realizado ya algunas actividades, nos dispusimos con otras dos amigas a comprar ciertos artículos, y al realizar dichas compras el camino empezó a tapizarse de globos en forma de corazón, rosas, detalles en mil una formas. Ah, pensé, la nostalgia acaba de embargarme, y mientras caminaba entre medio de todas aquellas cosas pensé, “quién sabe cual hubiera sido su detalle” y me acordé de la bolsa de chocolates que me trajo en junio :) unos chocolates que a veces lo veía comer en las noches, y quedándome con la duda regresé a la iglesia.
Cerca de las cinco de la tarde caminaba por los pasillos alrededor de los jardines, y vi a un par de muchachos parados cerca de una puerta, les salude preguntándoles que hacían ahí y entre en un intercambio de palabras de la nada uno de ellos abrió su mochila saco un chocolate y me dijo: "un detalle por el día del amor y la amistad." Me quedé perpleja, yo preguntando de cual sería su detalle y quedándome con la duda, cuando de inmediato respondió, no me comí el chocolate en el instante pues me fui pensando en eso, además el chocolate era de café, a nosotros nos encantaba el café. Y me fui entre lagrimas con los ojos, porque ahí estaba la respuesta a mi pregunta, un detallito que me hizo sentir más frágil el corazón, y pensar que siempre está donde yo voy, y esta fecha en especial no fue la excepción.
El sábado por la tarde me fui a don rúa, realmente no recuerdo que iba pensando en el camino, ah sí, iba a llegar tarde. Después de haber llegado y haber realizado ya algunas actividades, nos dispusimos con otras dos amigas a comprar ciertos artículos, y al realizar dichas compras el camino empezó a tapizarse de globos en forma de corazón, rosas, detalles en mil una formas. Ah, pensé, la nostalgia acaba de embargarme, y mientras caminaba entre medio de todas aquellas cosas pensé, “quién sabe cual hubiera sido su detalle” y me acordé de la bolsa de chocolates que me trajo en junio :) unos chocolates que a veces lo veía comer en las noches, y quedándome con la duda regresé a la iglesia.
Cerca de las cinco de la tarde caminaba por los pasillos alrededor de los jardines, y vi a un par de muchachos parados cerca de una puerta, les salude preguntándoles que hacían ahí y entre en un intercambio de palabras de la nada uno de ellos abrió su mochila saco un chocolate y me dijo: "un detalle por el día del amor y la amistad." Me quedé perpleja, yo preguntando de cual sería su detalle y quedándome con la duda, cuando de inmediato respondió, no me comí el chocolate en el instante pues me fui pensando en eso, además el chocolate era de café, a nosotros nos encantaba el café. Y me fui entre lagrimas con los ojos, porque ahí estaba la respuesta a mi pregunta, un detallito que me hizo sentir más frágil el corazón, y pensar que siempre está donde yo voy, y esta fecha en especial no fue la excepción.
1 comentario:
Por ahí dicen que: sino cierras bien los ojos, muchas cosas no se ven...
Siempre existe una forma de comunicarse, el amor es un puente entre los sentimientos, las palabras y las acciones...
Bendiciones...
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