domingo, 9 de septiembre de 2012

No era el tiempo…









Ante una determinada situación que tenía algún tiempo ya de estar latente, me vi presionada a dejarla salir a la luz, teniendo en cuenta que esta decisión ponía demasiado en juego o se perdía todo o se ganaba más.

Hubo un momento en el cual las cosas se quedaron en el aire y ya no supe qué hacer, la decisión rápidamente se cayó, y le pedí al Señor que me ayudara, tres días bastaron para que con señales el Señor dijera que: ¡NO! Y yo, necia, no las quería ver, pero un último detalle bastó para convencerme, que no es el tiempo del Señor, que yo quería hacer mi voluntad y no la de Él, y que no hubiera valido la pena arriesgarse cuando todo lo construido se hubiera perdido.

Agradezco a Dios por regalarme paciencia  y sabiduría para tomar una decisión acertada, y sé que este no es el momento indicado para esa determinada situación, sé que el  Señor me necesita firme ante un nuevo proyecto y que tengo que saber esperar y aprender que aún no era  el tiempo según Él.

No hay comentarios: