En estos días tan especiales de
mes de octubre, me encanta recordar el momento en que decidí estudiar
psicología.
Pero este año, en que primero
Dios estaré culminando mis años académicos, estoy tan agradecida con Dios por
tantas cosas que en este camino me regaló, de tantas personas que conocí, de
muchas experiencias que viví, del aprendizaje para la profesión y la vida, que
cada instante en mi formación como psicóloga tiene un significado único y
especial.
Además de encontrar otra familia
fuera de mi hogar llamada comunidad, donde descubrí habilidades que no conocía de mí, donde
el sentido de común-unidad se experimento de una forma especial y diversa,
agregando también que desde la mitad de mi primer año conocí a la amiga que me
acompañó en todo el trayecto de esta preparación, a quien debo agradecer mucho
de todo lo que ha hecho por mí.
Agradezco a Dios por permitirme
vivir esta etapa tan maravillosa, que forja una parte de lo que soy actualmente,
y que las aspiraciones que cinco años atrás sólo eran proyecciones pronto serán
una realidad, pero sobre todo, estoy feliz de que pronto seremos psicólogos y psicólogas :)

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