viernes, 11 de enero de 2013

Ese alguien



Fuimos a cenar, pasamos por  un café, hablamos  un par de temas de la vida, pero sólo regreso a casa quise comentarle del alguien, y sorprendentemente el también quiso comentar algo de un alguien. Y ahí descubrimos que experimentamos a un alguien. ¿y qué dijimos respecto a ellos?, pues…

Le comencé diciendo, que hasta después de tantas cosas reconocí que lo quería y que fui una tonta no haberme arriesgado más,  pero pensándolo bien eso lo hubiera arruinado todo, pues el centro de todo fue la libertad, de irme y regresar y saber que todo iba a seguir igual, y suspiré: ¡Ah, como me llenaba eso! Yo también pienso lo mismo, me dijo, yo lo he sentido tal cual lo describís, de hablar las cosas más simples del mundo, de extrañar cuando le escribís de cualquier tontera, esas cosas son las que decís, que valen más que nada en el mundo.

De poder pedirle un día y una hora y no tener la predisposición de un no, y le recalqué: “Porque imaginate, quién te da tiempo un día como ese a esa hora, !!no!!!  Eso no tuvo precio, me encantó, ver el tiempo deslizarse entre nuestras manos, y hacer cosas tan cotidianas, pero como te digo la libertad fue lo mejor”  Y me añadió: además que siempre  va estar ahí, sin que lo pidas, bueno le dije, estuvo ahí.

Fue increíble que otra persona sintiera y comprendiera, quién es un alguien en la vida.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Linda experiencia (:,mejor dicho "memorable"