Puedo adjudicar como mía la frase, total, son esas palabras que fluyeron del corazón sin pasar por el filtro de la razón. Como pasa el tiempo, no sé porque últimamente he recordado el primero de enero a media noche, donde pensé lo que siempre pienso los primero de enero, ¿qué va pasar este año? y se genera un miedo o ansiedad ante tal pregunta, pero como siempre me ha gustado aventurarme a las cosas, me encanta tener presente esa sensación de dejarme ir sin saber con lo que me vaya a encontrar, total, pierda o gane no me quedo con el lamento que no lo intenté.
Una de tantas noches, en una de esas cenas inesperadas, nos preguntamos hace tantos años en la universidad, dónde estaríamos para este entonces, y estamos aquí, compartiendo las cuestionantes que se han respondido en este momento: el presente. Si Dios nos diera el chance de poder ver las cosas que pasaran en un año, un mes, o porque no decirlo, el día siguiente, ¿qué pasaría? bueno, en un lado cómico creo que tendría muchos pacientes con la ansiedad de haber conocido lo que no debieron conocer, por suerte eso no existe.
Pero lo que si existe es toda aquella riqueza que cada momento ha dejado, (aunque en momentos cruciales es difícil admitir eso, al menos para mi lo es....ahorita).
No es debilidad llorar en medio de las masas que van preocupadas a cumplir sus obligaciones, es experimentar la vida en el dolor.
No es debilidad buscar una respuesta sin cansancio, es encontrar la paz que necesita mi corazón.
No es debilidad admitir mi sentir, mi tristeza, mi decepción, es admitir que no soy un elemento utilitario.
No es debilidad admitir que todos nos equivocamos (aunque se nos olvide que tenemos toda la libertad de hacerlo)...
En conclusión:
No he sido débil, he sido humana...
No hay comentarios:
Publicar un comentario