lunes, 26 de abril de 2010

Palabras...


El mensaje decía: Y es que pensar en "vos" se ha vuelto parte de mi diario vivir.

Y el pronombre "vos" hizo que casi provocara una tercera guerra mundial. Si, lo acepto, me equivoqué,pero tuve la esperanza que supiera que mis palabras iban dirigidas a usted. En fín creo que no use bien las palabras respecto a como nos comunicamos.

Aprendí entonces que no sólo la buena escritura es esencial para demostrar lo que queremos dar a conocer, sino como se debe de aplicar un determinado tipo de palabras a ciertas personas, en un determinado contexto y momento.

Nunca pensé tener problemas por eso, pero ya los tuve, al menos puedo decir que aprendí. Las palabras, las vemos aveces como simples signos que dan conocer nuestras ideas, nuestros sentimientos y muchas cosas más que emanan dentro de nosotros. Qué haríamos sin las palabras -en este caso escritas- porque lo que aveces no podemos articular, las grafías lo dicen y en algunas ocasiones lo dicen mejor que las palabras verbalizadas. Y en momentos determinados puede suceder lo contrario, las palabras escritas pueden quitarle la esencia, la verdadera emoción o el sentimiento que estas pueden tener.

De la cualquier forma que sea, las palabras no son sólo palabras, son pequeños garabatos llenos de nosotros, de lo que pensamos, de lo que sentimos de lo que es de nuestro agrado y de lo que no lo es.



2 comentarios:

Genius dijo...

Me recuerda una canción de Carlos Valera:

Una palabra no dice nada y al mismo tiempo lo esconde todo...*"

Todo lo que el lenguaje abarca, siempre requiere un trato delicado, intimo,sutil...

Bendiciones...

Anónimo dijo...

Yo siempre he tenido un alto respeto por el lenguaje: tuvo su influencia en nuestra evolución, se divierte interaccionando con nuestros otros procesos, sin pena establece nuestro yo, nos da una sociedad... pero por quien no siento respeto es por el grupo dominante que se apodera de él para oprimir... cuidado al hablar, no sabes cuando estamos esclavizando con él.